Bueno, como la mayoría sabrá, estamos a un día no sólo de un cambio de gobierno, sino que también de coalición. Como ya se ha dicho, después de 50 años un gobierno de centroderecha (o de derecha ) toma el poder por la vía de los votos. Pese a los traumas existenciales de algunos ciudadanos de la concertación, es un hecho casi consumado que se llevará a cabo este 11 de marzo. Por lo anterior, como dice el dicho popular "escoba nueva barre mejor", son muchas las expectativas frente a este escenario político (por supuesto, de aquellos que esperan algo nuevo en este gobierno) y de como se espera que lleven a cabo las reformas que este país necesita, para llevarnos al tal anhelado desarrollo que de tan buena manera vislumbró nuestro "popular" futuro ex ministro Velasco. Ante esto, el terremoto que ha afectado nuestro país no debiera ser una piedra en el camino para no poder lograr lo medular del programa que Piñera abordó durante el tiempo de campaña.
Se espera que estos años venideros sean provechosos para Chile y su democracia, en donde las distintas políticas públicas estén dirigidas hacia los sectores con mayor potencial de desarrollo, tales como la clase media emergente y los más desposeídos, en donde las oportunidades sean reales y no efímeras, en donde lo concreto supere a la retórica de antaño en pos de nuestra armonía social, cultural y económica.
miércoles, 10 de marzo de 2010
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